Mostrando entradas con la etiqueta servir a cristo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta servir a cristo. Mostrar todas las entradas

jueves, febrero 23, 2012

Fans o hijos

Si alguien te mirara a los ojos y con toda seguridad te preguntara: -¿Qué me dirías si te compruebo que estás adorando al Dios equivocado? -Qué le dirías-. Seamos sinceros, todos nos sentimos seguros en un área espec´ñifica de pensamiento, deseamos comodidad, creer lo que ya creemos y que nadie nos venga con 'cuentos'. En muchos de nosotros el refrán 'No creas lo que piensas sino piensa en lo que crees' no funciona mucho. La religión nos da un espacio cómodo desde el cual acentarnos en nuestras creencias y sobre todo en creer en Dios 'a mi manera'. Para poner un ejemplo secillo de lo que son 'nuestras creencias' poco razonadas, podemos decir que, las mayoría de las personas que ven bien el hecho de 'congregarse' los domingos en una 'iglesia', no solo que no están muy concientes del hecho que la iglesia no es el lugar, sino las personas, además, insisten en repetir que 'van' a una iglesia o asisten a una iglesia o que pertenecen a una iglesia, refiriéndose específicamente a la comunidad con la que se reúne cada domingo. Es decir, no hay un concepto claro, basado en un contacto con el hecho histórico ni bíblico, sino obadeciendo a una buena costumbre'. La mayoria aceptamos el hecho de que esta práctica de 'congregarnos' sea correcta, pero tenemos 'prendido con alfileres' la base bíblica que sostiene esta práctica de la iglesia primitiva. Si pusiéramos a la luz de la Biblia, las prácticas religiosas que ealizamos como iglesia local y mundial, nos llevaríamos tremendas sorpresas, ya que mucho de lo que hacen las 'iglesias' famosas de las grandes ciudades y que es imitado por las 'iglesias' chicas, no tiene nada que ver con lo que es el deseo de Dios para sus hijos, sinembargo, los fans d ela religión siguen creando nuevas formas de mantenernos cómodos dentro de las cuatro paredes de lo que ellos llaman 'iglesia'

viernes, agosto 20, 2010

¿Servir a Cristo?


Vas a la iglesia, es un bello domingo en la mañana, caminas a prisa y tu agitación te hace sentir más vivo y positivo a cada paso. La sangre bombea por todo tu cuerpo repartiendo partículas de emoción a tus sistemas. Te sientes bendecido, no solo por el olor a limpio que despide tu ropa, ni el aroma de tu pelo recién lavado que contagian de entusiasmo y frescura a quienes pasan cerca de ti, has desayunado rico y la sensación de saciedad es increíblemente satisfactoria. No te falta nada en este instante tu mente está clara, despejada... das zancadas largas porque alta poco para llegar al templo, ya se escucha la bulla de los jóvenes celebrando en el culto, la batería hace remates que tú conoces bien, es tu alabanza favorita. ¡Dios mío, qué buen momento! Estás entrando y saludas con apretones de manos y palmadas a todos los que ves, son tus amigos, casi familia… es un gran momento para alabar a Dios y dar gracias por todo. Atrás quedaron los problemas, preocupaciones, etc. Aún te duelen un poco los pies, has tenido que venir a pie porque el dinero no te alcanzó para la buseta, pero eso no importa ahora. Hay que cantar con todas tus fuerzas, aprovechar el momento, subirte a la ola, pero, que será cuando haya que comer… se acerca el medio día. ¡Wow! Qué rápido ha pasado todo, las canciones rápidas se terminaron ahora vienen las canciones lentas. ¡Dios mío, si las cosas pudieran ser diferentes en mi vida, si el tiempo de las vacas flacas llegara a su final hoy mismo! Dios mío, ¿cuándo será el día en que sea yo el que invite a comer y no tenga que esperar que me inviten a mí? Vaya, el tiempo voló otra vez, ahora es el tiempo para los anuncios. Sería chévere ir a ese concierto, pero ya no hacen muchos conciertos gratuitos… en fin. Hummm ¿traje Biblia? Ya van a predicar… ¿dónde rábanos queda Tesalonicenses? Esa tribu no me la conocía… Ufff… al fin, ya me estaba muriendo de calor. ¿Ofrendas? Me gustaría, pero, paso. Bueno, Señor, voy de regreso a casa… Gracias por todo. Ya te serví hoy con todas mis fuerzas y todo mi corazón. Chao.
Si la meta de “caminar” es ser un club “evangélico” con líderes evangélicos, asistentes evangélicos, haciendo cosas evangélicas para los evangélicos, asistir a eventos masivos evangélicos, hablar como evangélico y de vez en cuando hacer una cosa evangélica dedicada para alcanzar a los no evangélicos, y pasarla chévere entre amigos evangélicos, pues, “caminar” solo es asistir, ayudar, cumplir, ser puntual y entusiasta con los planes y la filosofía del club evangélico.
El vivir en “paralelo” al “mundo” y en vez de ser influencia positiva al llamado “mundo”, nos hemos dedicado a transportar las modas del mundo al interior de las cuatro paredes de una iglesia, con solo ponerles el membrete de “cristiano” y hemos logrado tener: artistas cristianos, webs cristianas, humor cristiano, reggaetón cristiano, rock cristiano, teatro cristiano, radio cristiana, TV cristiana (95% solo prédicas cristianas) y campañas o cruzadas evangelísticas a las que solo asisten los cristianos. Me pregunto de dónde sacamos la idea que hacer todas estas cosas “cristianas” es “servir a Cristo”. ¿De dónde sacamos tantas ideas “evangélicas” que hemos acuñado como válidas por el tremendo peso de la tradición, pero que ninguna relación tienen con lo que predicó y practicó Jesús, ni Juan el bautista, ni los discípulos, ni Pablo, ni los demás apóstoles?